sábado, 7 de febrero de 2009

-LA DEPRESION EN LOS PERROS

La depresion en los perros
La definición que nos aporta el diccionario para el término "depresión": (estado patológico con disminución general de toda la actividad psíquica, afectando especialmente al componente afectivo), es aplicable al perro; la única diferencia con la afección que sufrimos los humanos se debe a la falta de experiencia en la terapéutica animal, y porque no debemos olvidar que al perro no se lo puede acostar en un diván y pedirle que nos hable del motivo de su mal.

En cualquier caso los especialistas han desarrollado la teoría de la receptividad sensitiva para comprender, dentro de lo posible, las causas que llevan al animal hacia la depresion. Según Borsu Afshari, veterinario especialista en psicología animal: "Esta teoría explica que una gran parte de las depresiones caninas tiene mucho que ver con los amos. Si no le prestan atención y lo relegan a un segundo plano, el perro se sentirá rechazado, no admitido en su núcleo familiar y como consecuencia entrará en "crisis".

Ahora debemos distinguir dos tipos de depresiones; una endógena y otra exógena
La endógena:
se caracteriza por la ausencia aparente de motivaciones externas, es decir, su causa es genético (hereditario).
La exógena: la más importante; es consecuencia directa del entorno y puede estar motivada por múltiples causas.

Sintomas:
La forma de exteriorizar su enfermedad puede verse de distintas maneras. Apatia general, falta de respuesta ante estímulos gratificantes, somnolencia, inapetencia, sed excesiva, etc.En las depresiones no existen razas, sino individuos. Cuando más hipersensible es el animal, mas riesgo de padecer la enfermedad. Ahora bien, según las estadísticas, los Terrier, los mestizos (especialmente los adquiridos en perreras o guarderías) son los más proclives a padecerla.

Soluciones:
Ante la sospecha de que el perro puede estar cayendo en una crisis depresiva, lo recomendable es consultar a un especialista.De todas maneras el mejor "antídoto" contra la depresion es mantener vivo el contacto con el perro y la actividad. Ambos factores favorecen el equilibrio psíquico del animal; no obstante, si no se le puede dedicar todo el tiempo deseado, convendrá ayudarle a sobrellevar la soledad estimulándole con música durante las ausencias, y nada más fácil que dejar la radio o la televisión encendida para que se entretenga. De todos modos, no hay que olvidar que cualquier perro prefiere el afecto, la relación directa con su propietario y la seguridad de su líder, a la libertad de vivir bajo su indiferencia, lo que es lo mismo, al inmutismo afectivo...

Causas:
Situaciones de aburrimiento.- Sin nada con que estimular al perro, la inactividad mental puede desencadenar en un estado de apatia y letargo psicológico

Reclusiones solitarias.- El ladrido, si es especialmente rítmico, es una de las manifestaciones más comunes de la frustración.

Familias desorganizadas.- Ante un desorden doméstico, no es recomendable la compañía canina; la ausencia de hábitos en la vida del perro, además de producirle un desajuste funcional, podrá provocar un desarreglo psicológico

Ansias de compañía.- Los perros llegaran a alterar su comportamiento se les deja solos demasiado tiempo, incluso desarrollando comportamientos neuróticos.

Falta de afecto.- Una disminución en la dosis de afectividad será, sin duda, traumático
para cualquier canino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario